Hay lugares que se quedan para siempre grabados en la memoria, pero hay personas que viven eternamente en el alma!
Elegimos las montañas de Banff - Moraine Lake como el altar de nuestra unión. No solo buscábamos la belleza de la creación de Dios, sino un refugio de paz donde estuvieran las voces de quienes mas amamos.
Porque aunque la distancia exista, sabemos que donde están ustedes, también esta nuestro hogar.
Ustedes son nuestro primer testimonio de fe y el ejemplo más puro de lo que significa amar con intención. Gracias por ser los arquitectos de nuestra fe y por enseñarnos que el amor no es solo un sentimiento, sino también la decisión de elegirse día a día.
En su caminar nos han mostrado que la verdadera fortaleza está en la capacidad de permanecer unidos aun cuando la vida desafía la calma. Para nosotros, su presencia en este altar de roca y cielo no solo es un acompañamiento, es el puente de donde venimos, hacia lo que estamos por construir.
Estar acompañados de ustedes y recibir la bendición de Dios frente a la inmensidad de su creación es el mejor regalo que se nos ha concedido y sera la luz que ilumine el inicio de nuestra propia historia.
Dios en su infinita sabiduría no nos envió solos al mundo; nos regalo hermanos para que fueran el reflejo del apoyo constante.
Gracias por recordarnos que la familia es el refugio donde siempre pertenecemos.
Gracias por ser nuestro apoyo y parte esencial de nuestra vida. Cada uno de ustedes ha contribuido de alguna manera en quienes somos hoy.
Nuestra gratitud no tiene limites. Gracias por su amor incondicional que nos sostiene desde la distancia.
Gracias por ser la familia que elegimos en el camino, por ser parte de nuestra historia, por los consejos, las aventuras compartidas y por estar presente en cada etapa de nuestras vidas.